Para iniciar el blog quiero que descarguen la presentación de su compañera Karla Samantha, desarrolló los 3 temas muy bien, así que les será de mucha utilidad.
EXPO DISLIPIDEMIAS KARLA S.
EXPO SX METABOLICO Y OBESIDAD KARLA S.
SÍNDROME METABÓLICO
Presencia simultánea de factores de riesgo precursores de enfermedad cardiovascular y DM2 en el adulto, asociada generalmente con la presencia de obesidad.
La definición puede variar, pero todas tienen en común que reconocen los siguientes componentes:
- Obesidad, adiposidad abdominal o indicadores de resistencia a la insulina
- Alteración en el metabolismo de la glucosa
- Hipertensión
- Dislipidemia aterogénica
Antiguos nombres:
Sx de Raeven , Sx X, cuarteto de la muerte, Sx dismetabólico X,
CHAOS, Sx plurimetabólico , Sx de insulinorresistencia
ES UN PROBLEMA DE SALUD PUBLICA EN NUESTRO PAIS.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS:
ALGORITMO DE MANEJO
OBESIDAD
→
Acúmulo excesivo de grasa que perjudica la salud (OMS, 1997)
→
Enfermedad sistémica, multiorgánica, metabólica e inflamatoria
crónica, multideterminada por la interrelación entre lo genómico
y lo ambiental, fenotípicamente expresada por una exceso de
grasa corporal (en relación con la suficiencia del organismo para
alojarla), que conlleva un mayor riesgo de morbimortalidad (Pasca
y Montero, 2015)
→
Estado de exceso de masa de tejido adiposo, medido por
distintos métodos como el IMC, la antropometría, la
densitometría, la TC o la RM y la impedancia eléctrica. (Harrison,
MI)

CONSECUENCIAS PATOLÓGICAS
VALORACIÓN:
LES ANEXO UNA PONENCIA SOBRE EL TEMA , DEL DR ISMAEL JAVIER CHAVIRA LOPEZ DEL HOSPITAL GENERAL DE MÉXICO.
Saludos!!!!!








Development and Validation of Prediction Model for Risk Reduction of Metabolic Syndrome by Body Weight Control: A Prospective Population-based Study, es un estudio analítico, obrservacional de cohortes retrospectivo, que tuvo como objetivo desarrollar y validar un modelo de predicción de riesgos para el Síndrome metabólico en 2 años, según el estado de salud basal de una persona y su peso corporal después de 2 años.
ResponderEliminarEn este estudio se reclutaron pacientes del Estudio Coreano de Genoma y Epidemiología (KoGES) que es una cohorte poblacional lanzado en 2001 en Corea del Sur que a su vez se divide en dos subcohortes que representan un área industrializada y otra rural.
Los participantes de ambas cohortes han sido seguidos cada 2 años. El control de salud y las mediciones de biomarcadores se llevan en cada visita para identificar los factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas, el estilo de vida (por ejemplo, ingesta de alcohol, tabaquismo y ejercicio), perfil de dieta y diversos factores ambientales.
El estudio se basó en datos de hasta siete conjuntos de datos medidos repetidamente desde el inicio hasta 2014 durante un período de 14 años en las dos cohortes. Se utilizaron varios modelos predictivos como la regresión logística, Gaussian Naïve Bayes, red neural profunda y XGBoost, de este último se obtuvieron resultados más confiables.
XGBoost obtuvo un valor determinado por el área bajo la curva de 0.87, el cual le da un mayor índice predictivo para obtener el riego de padecer síndrome metabólico. Mostrando que en pacientes con un IMC de 31.2 kg/m2 tienen mayor riesgo de padecer dicha enfermedad. Desafortunadamente es un estudio basado en la población coreana y es individualizado, lo que nos impide aplicarlo al continente americano.
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ResponderEliminarEl tema de mi artículo es sobre los riesgos cardiometabólicos y gravedad de la obesidad en niños y adultos jóvenes. Menciona que después de muchos estudios realizados, actualmente hay pautas más claras para definir la obesidad severa como el 120% de percentil 95 para el IMC y a medida van que creciendo los niños estos percentiles se aproximan a un IMC de 35 mínimo (obesidad II).
ResponderEliminarLos riesgos cardiometabólicos considerados fueron colesterol total, HDL y en algunos se midió LDL y TG, TA, glucosa en ayunas y Hb1Ac. Se realizó en la población estodounidense en niños y adultos jóvenes de 3-19 años. Y los resultados encontrados fueron que con un IMC en el percentil 85 o superior el 46.9% tenían sobrepeso, 36.4% tenían obesidad clase I, 11.9% obesidad clase II y 4.8% obesidad clase III. Esto se dividió también por rangos de edad, etnia y sexo.
De ellos la mayor prevalencia eran hispanos, de 12-19 años y hombres.
Otro dato importante que muestra fue que entre los 12-19 años todas las variables aumentaron de acuerdo al peso excepto el LDL.
Aunque la prevalencia de valores anormales de factores de riesgo no aumentan con la gravedad de la obesidad, en todas las variables, muestran hallazgos de mayores riesgos de niveles alterados de HDL, TA y metabolismo de la glucosa.En cuanto al genéro se vio que en hombres la obesidad grave se ascocia más a TA, TG Y HbA1c anormales.
Considero importante este artículo permite visualizar es enorme prevalencia que hay de niños y adultos jóvenes obesos y tambíen nos habla de valores metábolicos de los cuales debemos de estar al pendiente pues se realcionan de alguna manera con esta epidemia y que de indentificarlos a tiempo podriamos disminuir costos, mejorar el sistema de salud y sobre todo disminuir las enfermedades y complicaciones relacionadas con la obesidad en la edad adulta. Aparte el dividir a la población en estudio en 3 categarias de obseidad ayuda a identificar a los pacientes con mayor riesgo y permite intervencioens específicas en cada grupo.
Bonita tarde
ResponderEliminarEl artículo Management of atherogenic dyslipidemia in the primary care setting in Spain se centra en un estudio observacional, descriptivo en el que participaron 1.029 médicos de Atención primaria, con un promedio de edad de 53.48 años y un promedio de práctica profesional de 26.54 y de localidades tanto urbanas como rurales, los cuales a través de un cuestionario de 23 preguntas sobre la Dislipidemia Aterogénica, divididas en 4 secciones (Aspectos generales, riesgo cardiovascular, diagnóstico y tratamiento), se pretendía conocer como se aborda la dislipidemia aterogénica en el Primer nivel de atención, con el fin de proporcionar información clave para fortalecer y optimizar el abordaje de la misma.
El resultado fue, que a pesar de que médicos tenemos acceso a las guías y recomendaciones clínicas sobre el manejo de la Dislipidemia Aterogénica, existen diferencias en cuanto al abordaje de la misma, por ello es necesario continuar concienciando de la importancia de su detección precoz y control óptimo para limitar su riesgo cardiovascular.
Considero que el objetivo del artículo es muy bueno, puesto que, es posible darnos una idea de la situación en la que se encuentra el manejo de las dislipidemias en atención primaria.
Es claro que se esperaban diferencias en el manejo de la misma , debido a que existen variables socio-demográficas como: la edad, género, años de profesión, historia personal, lugar en donde se realizó la licenciatura y la localidad en donde llevan a cabo su profesión (rural o urbana).Aunque existan GPC que pretenden unificar el conocimiento de las patologías las variables antes mencionadas, pueden ocasionar ligeras diferencias, en cuanto a que estudio se debe realizar primero e incluso en el tratamiento.
Este tipo de artículos refuerzan que como profesionales de la salud, debemos estar en constante actualización médica, además de utilizar herramientas que nos permitan mejorar en nuestra práctica profesional.
Mi artículo fue: Prevalence of endocrine disorders in obese
ResponderEliminarpatients: systematic review and meta-analysis.
Comentario:
El artículo me pareció importante puesto que al estimar la prevalencia con la cual se presenta el hiportiroidismo, hipercortisolismo, e hipo e hiperandrogenismo, se puede orientar con mayor exactitud a los pacientes con obesidad sobre sobre la importancia de las medidas que debe tomar para impedir que progrese a alguna de ellas, ya que se condicionan a alteraciones neuroendocrinas. De esta manera, al conocer los diferentes trastornos que se pueden presentar, se puede generar un mejor plan de tratamiento para que se apegue y así prevenir la aparición de estas enfermedades. Del mismo modo, resulta también importante conocer el mecanismo por el cual se presentan estas alteraciones partiendo de la obesidad como mecanismo que altera el eje hipotálamo-hipófisis-glándula.
Resumen:
De acuerdo a la OMS los adultos de países Europeos manejan una prevalencia de obesidad del 10 a 30%, relacionados con la ingesta calórica, estilo de vida, y una pequeña proporción de causas secundarias como hipotiroidismo, hipercortisolismo, hipoandrogenismo en hombres o hiperandrogenismo en mujeres. Por lo tanto se deben considerar en la toma de laboratorios el perfil tiroideo y una evaluación endocrina en pacientes con obesidad.
Se eligieron estudios transversales que evalúan la prevalencia de trastornos endocrinos en pacientes obesos (IMC>30kg/m2), considerando de base el hipotiroidismo, hipercortisolismo, hipogonadismo masculino e hiperandrogenismo femenino.
Los artículos presentaron datos sobre trastornos endocrinos basados en pruebas bioquímicas. TSH elevada para hipotiroidismo. Cortisol libre de orina (UFC) elevada, cortisol salival nocturno elevado (LNSC), cortisol sérico elevado después de 1mg de prueba de supresión de dexametasona durante la noche (ODST) para hipercortisolismo; testosterona baja total o libre medida en dos días separados en ayunas para hipogonadismo masculino o medido en cualquier momento durante el ciclo menstrual para el hiperandrogenismo femenino.
La prevalencia combinada de: hipotiroidismo clínico fue de 14.0% y subclínico 14.6%; de hipercortisolismo 0.9%; de hipogonadismo al medir la testosterona total TT 42.8% o la testosterona libre FT 32.7%; de hiperandrogenismo femenino varió de 9.1 a 25%.
La obesidad mostró una correlación positiva entre las medidas de adiposidad y TSH, con una relación inversa con la tiroxina libre, la tasa de eliminación de la hormona tiroidea aumenta en la adiposidad. Una baja prevalencia de hipercortisolismo refleja un componente inflamatorio subyacente de DM2 que implica la activación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal.
La prevalencia alta de hipogonadismo en hombres obesos relacionada con los bajos niveles de testosterona promueve la acumulación de masa grasa total y visceral. Las concentraciones elevadas de leptina en hombres obesos pueden inhibir la producción de testosterona por las células de Leydig. Los niveles más bajos de adiponectina observados en la obesidad también pueden conducir a una mayor producción de glucosa y resistencia a la insulina disminuyendo la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) del hígado, por lo que hay mayor cantidad de TT disponible para la conversión a estradiol en el tejido adiposo. En las mujeres, se cree que esto aumenta la fracción de FT y, por lo tanto, causa hiperandrogenismo relativo, amplificado por la mayor tasa de producción de testosterona.
ResponderEliminarARTICULO: Dyslipidemia in children with Arterial Ischemic Stroke: Prevalence and risk factors.
El artículo que encontré sobre dislipidemia habla sobre la prevalencia de Dislipidemia en pacientes pediátricos que tuvieron un evento cerebrovascular isquémico, además de que tratan de relacionar otros factores con esta patología. Para el estudio se tomaron en consideración pacientes con diagnóstico de AIS (Arterial Ischemic Stroke) y Trombosis venosa del seno cerebral de Enero de 2003 a Octubre de 2013, además tenían que tener por lo menos un parámetro de perfil lípidico registrado para ser estudiados. Los resultados se compararon con otros estudios realizados sobre el mismo tema, principalmente el “NHANES” y “Turkish school children study”.
Se encontró que el 59.8% de los pacientes eran hombres con una media de edad de 6.1 años, el 33% tenía Sobrepeso y Obesidad, la mitad de los pacientes estudiados eran de raza blanca, 10% raza negra y 1/5 eran hispanos o latinos. El 38.4% presentaba Dislipidemia en comparación con el 21% resultante del NHANES. El 23.1% tenía elevación de no-HDL en comparación con 8.4% de NHANES y 10.4% del estudio de Turquía, 39.8% presentaba descenso de HDL en comparación con 13.4% de NHANES y 6.6% del estudio de Turquía, aumento de LDL en 15.4% en comparación del 11.9% del estudio de Turquía. El aumento de no HDL se asociaba más a los latinos o hispanos y la elevación de Trigliceridos se asociaba a una enfermedad sistémica aguda. Todas las alteraciones de valores de lípidos asociada a bajo peso, sobrepeso u obesidad.
En mi opinión este artículo tiene un interesante tema de estudio ya que actualmente la población pediátrica consume más alimentos con alto contenido calórico que verduras y frutas. Esto se ve reflejado en alteraciones lipídicas a etapas más tempranas y si no se toman las medidas necesarias puede provocar la aparición patologías a etapas más tempranas. Aunque la población tomada no es la más representativa para nuestra sociedad, hay que destacar que la elevación de no HDL (LDL+Trigliceridos+otras lipoproteínas aterogenicas) se asociaba a niños de origen latino, en el artículo se menciona que otros estudios han evidenciado que la elevación de este componente es el mayor predictor de riesgo cardiovascular y eventos isquémicos en la población pediátrica a diferencia de la población adulta. Aunque tal vez en la población de este estudio intervinieron otros factores para el desarrollo de AIS, en gran parte de ellos se encontró Dislipidemia, sobrepeso y obesidad.
El artículo que elegí fue "Efficacy and safety of statins and exercise combination therapy compared to statin monotherapy in patients with dyslipidaemia: A systematic review and meta-analysis".
ResponderEliminarRESUMEN: El objetivo del estudio fue destacar las ventajas y desventajas de las estatinas y la combinación con ejercicio, utilizados para tratar pacientes con dislipidemia.
Se realizaron búsquedas sistemáticas en PubMed, Embase y la Biblioteca Cochrane. Se incluyeron estudios aleatorios y no aleatorios que compararon la eficacia y seguridad de la terapia de estatinas combinada con ejercicio con monoterapia con estatinas en pacientes con dislipidemia. Se evaluó el riesgo de sesgo y heterogeneidad entre los ensayos. Se evaluaron siete artículos en términos de la eficacia de la terapia y 13 desde el punto de vista de la seguridad terapéutica.
Se llegó a la conclusión de que la terapia de combinación de estatinas y ejercicio es más efectiva que la monoterapia con estatinas en términos de sensibilidad a la insulina, inflamación y capacidad de ejercicio, pero no causaron cambios en el perfil lipídico en comparación con las estatinas solas. Además, el entrenamiento crónico, pero no el ejercicio agudo, podría contrarrestar los efectos adversos inducidos por las estatinas en el músculo esquelético.
El pequeño número de estudios garantiza la necesidad de más ensayos controlados aleatorios que evalúen la eficacia y la seguridad de la terapia combinada.
COMENTARIO: Elegí este artículo ya que aborda el grupo de medicamentos más frecuentemente utilizado y efectivo para disminuir los niveles de LDL, además de una medida no farmacológica, como es la actividad física, recomendada para las dislipidemias; por lo que es importante saber los efectos basados en evidencia de estos tratamientos en el paciente con dislipidemia. Me sorprendió saber que la terapia combinada de estatinas y actividad física no causa cambios en el perfil lipídico en comparación con monoterapia con estatinas, pero a pesar de esto ante los beneficios en términos de sensibilidad a la insulina, inflamación y capacidad de ejercicio considero importante la prescripción médica de estatinas en combinación con actividad física.
Artículo: Dietary glycemic index and glycemic load in relation to general obesity and central adiposity among adults.
ResponderEliminarSe observaron 6724 personas, se les dio un cuestionario para observar los alimentos que consumían, se les sacó su peso, talla, IMC y el perímetro cintura cadera. Se fijaron medidas para sobrepeso y obesidad de acuerdo al IMC=25 kg/m2 y la obesidad abdominal se definió con un valor de perímetro 80 cm para las mujeres y 94 cm para los hombres.
La obesidad es uno de los principales riesgos para la salud y la causante de varias enfermedades crónico degenerativas además de ser un factor de riesgo modificable, sin embargo el aumento en el consumo del índice glucémico en la dieta incrementa la probabilidad de obesidad abdominal, el aumento de la circunferencia abdominal y el peso en las mujeres, pero no es así con los hombres. Se ha propuesto que el índice glucémico (dietas con un aumento en el consumo de azúcares) podrían aumentar el hambre y llegar a comer en exceso sin embargo una disminución en el índice glucémico va a disminuir la respuesta de glucosa e insulina en sangre y así aumenta la saciedad. Esta disminución provocaría menos probabilidad de ser obeso y por lo tanto decremento de enfermedades crónicas degenerativas.
También la obesidad se ha asociado a factores como el estilo de vida, la dieta, actividad física y genética, sin embargo se observó que personas que comían más frutas, verduras, semillas y realizaban actividad física, tenían un lugar en el quintil más bajo que las personas que no consumían tantas frutas y verduras, vitaminas, carbohidratos, proteínas, grasas y fibra dónde se encontraban en el quintil superior además de tener sobrepasado la medida del perímetro abdominal.
COMENTARIO:Considero que este artículo sería una buena contribución para los pacientes ya que nos muestra de una manera clara, el riesgo que se tiene si no existe un buen control en el comsumo de azúcares, principalmente las refinadas aumentando el riesgo si: existe un perímetro abdominal fuera de rango, el peso corporal aumentando y por lo tanto la aparición de la obesidad con sus respectivas enfermedades asociadas. Es vital educar a los pacientes y principalmente a las mujeres de los riesgos y multiples enfermedades que ocasiona la obesidad.
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EliminarArticulo: Metabolic syndrome and benign prostatic enlargement: a systematic review and meta-analysis
ResponderEliminarResumen: Se realizó una búsqueda exhaustiva en PubMed y Scopus que incluyó las siguientes palabras clave: 'síndrome metabólico', 'obesidad', 'diabetes', 'hipertensión' y 'dislipidemia' combinadas con 'agrandamiento prostático benigno ', 'hiperplasia prostática benigna ',' próstata 'y' síntomas del tracto urinario inferior '. Además, se realizaron búsquedas manuales en las listas de referencias de artículos relevantes para identificar otros artículos, y se utilizó la función de artículos relacionados en PubMed. La búsqueda que recopiló datos hasta octubre de 2013 se restringió a artículos en inglés y estudios en humanos.
En la gran mayoría de los estudios analizados, el SMT se definió de acuerdo con el Programa Nacional de Educación sobre el Colesterol de EE. UU. - Panel de Tratamiento de Adultos III (NCEP-ATPIII), que requiere al menos tres de los siguientes cinco componentes: obesidad central (circunferencia de la cintura de> 102 cm ), triglicéridos elevados (≥1.7 mmol / L o 150 mg / dL), presión arterial elevada (≥130 / 85 mmHg), glucosa en ayunas elevada (≥6.1 mmol / L o 110 mg / dL) y colesterol HDL reducido (<1.03 mmol / L o 40 mg / dL). El diagnóstico previo de hipertensión y DM2 se incluyeron como evidencia de presión arterial elevada o glucosa en ayunas. También incluimos un estudio basado en los criterios revisados de sindrome metabolico propuestos por la Federación Internacional de Diabetes y la Asociación Americana del Corazón / Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (criterios AHA / NHLBI). Este último difiere esencialmente en su umbral reducido de hiperglucemia de 6.0 mmol / L (o 100 mg / dL) y en considerar posibles diferencias étnicas en el umbral de circunferencia de la cintura .
La identificación de resúmenes relevantes, la selección de estudios basados en los criterios descritos anteriormente y la posterior extracción de datos fueron realizados de forma independiente por dos autores y los conflictos resueltos por un tercer investigador. La calidad de los estudios se evaluó individualmente utilizando los criterios Cochrane .
Los estudios heterogéneos se evaluaron utilizando las estadísticas I 2 para el volumen de la próstata. Considerando que la heterogeneidad no puede ser excluida ( I 2= 78,98), las diferencias medias en el volumen prostático total y en el volumen prostático de la zona de transición entre pacientes con o sin sindrome metabolico se calcularon utilizando un modelo de efectos aleatorios. El análisis de meta-regresión se utilizó para evaluar el efecto de la edad y la circunferencia de la cintura sobre las diferencias de volumen prostático total entre pacientes con o sin síndrome metabólico. Además, se utilizó un análisis de regresión lineal ajustado por edad y PSA, ponderando cada estudio por el número de pacientes inscritos, para verificar el efecto independiente de los componentes de MetS en el volumen total de la próstata.
Comentario: El articulo me pareció importante puesto que la relación entre agrandamiento prostático benigno y síndrome metabólico se ve mas relacionado de lo que llegamos a pensar en el estudio que realizaron se puede observar que
ResponderEliminarlos pacientes obesos, dislipidémicos y ancianos tienen más riesgo de tener síndrome metabólicos como determinante de su aumento de tamaño de la próstata.Teniendo en cuenta la relacion que se encuntra entre las dos patologias, el principal determinante de agrandamiento prostático benigno relacionado con Síndrome metabólico fue el colesterol HDL. El aumento de la adiposidad central, como se refleja en la cintura, es otro factor relacionado con el síndrome metabólico que contribuye significativamente a la variación en el agrandamiento de la próstata. Este hallazgo es consistente con la mayoría de los estudios que se buscaron , cuyo metanálisis indica que la obesidad (según lo detectado por el índice de masa corporal) está asociada con un riesgo 28% mayor de tener Hipertrofia prostatica benigna.
Artículo: Family-based childhood obesity prevention interventions: a systematic review and quantitative content analysis
ResponderEliminarLa obesidad infantil sigue siendo un problema generalizado de salud pública mundial. En las últimas décadas, la prevalencia de obesidad entre niños y adolescentes ha aumentado en un 47%. Los aumentos han ocurrido en países desarrollados y en desarrollo, con estimaciones recientes de prevalencia de 23 y 13%, respectivamente. A pesar de la evidencia de una meseta en las tasas de obesidad, al menos entre los niños pequeños en los países desarrollados, los niveles actuales siguen siendo demasiado altos, lo que plantea impactos a corto y largo plazo en los niños, en cuanto a su bienestar físico, psicológico, social y económico. Debido a la extensa carga de enfermedad, la resistencia al tratamiento de la obesidad y el aumento de las tasas de morbideces-mortalidad en el mundo, se precisó diseñar y probar intervenciones para prevenir la obesidad infantil y reducir las disparidades asociadas; una categoría de intervenciones que ha crecido considerablemente en los últimos años son las intervenciones basadas en la familia. Esto se debió en parte a una serie de informes arrojó que los padres se describen como objetivos integrales en intervenciones relacionadas al equilibrio energético (dieta, actividad física, uso de medios y sueño). Esto incluye no solo las prácticas y reglas de crianza, sino también los entornos a los que están expuestos los niños. Las preguntas pertinentes a abordar son: si las intervenciones han seguido centrándose principalmente en la dieta y la actividad física, descuidando los predictores más recientemente establecidos del uso de los medios y el sueño; si algunos comportamientos tienen más probabilidades de ser objetivo entre ciertos grupos de edad o entornos que otros; y si existen vacíos con respecto a las poblaciones a las que se dirigen las intervenciones hasta la fecha, en particular, la representación de poblaciones vulnerables (por ejemplo, familias que viven en países en desarrollo, personas de bajo nivel socioeconómico, minorías raciales y étnicas, inmigrantes y familias no tradicionales ). Se utilizó una estrategia de búsqueda exhaustiva, en bases de datos PubMed, PsycIFO y CINAHL para identificar intervenciones elegibles destinadas a prevenir la obesidad infantil con un componente familiar activo publicado entre 2008 y 2015. Como resultados generales: . La dieta (90%) y la actividad física (82%) se enfocaron con mayor frecuencia en las intervenciones que el uso de medios (55%) y el sueño (20%). Solo el 16% de las intervenciones se dirigieron a los cuatro dominios conductuales. Además de los estudios en países en desarrollo, las minorías raciales y las familias no tradicionales también estaban subrepresentadas. Hispanos / latinos y familias de bajo nivel socioeconómico estuvieron altamente representados. Los resultados demuestran el énfasis actual en las intervenciones y la falta de representación adecuada de varios grupos. Se necesitan más intervenciones que recluten poblaciones diversas y se dirijan a comportamientos más allá de la dieta y la actividad física, para comprender mejor la influencia de estas características al diseñar e implementar intervenciones de prevención de la obesidad infantil basadas en la familia. Los resultados de este estudio se pueden utilizar para informar la toma de decisiones en torno al diseño de la intervención y la financiación destinada a llenar los vacíos en la base de conocimiento. Llenar estos vacíos conducirá a una mejor comprensión de la mejor manera de enfocarse en una amplia gama de comportamientos en diversas poblaciones.
Comentario: Un pilar muy importante en la medicina es la prevención y tratándose de este tema se debe contemplar también a la familia y su entorno en general, ya que tiene un impacto fuerte en el paciente con obesidad, pues como sabemos, por lo menos en México, es muy frecuente el pensamiento de que “un niño gordito es un niño sano”. Estoy de acuerdo que se deban hacer intervenciones puntuales incluso desde la edad prenatal y, por supuesto, desde la etapas más tempranas de la vida para que de esa manera, se adopte un estilo de vida saludable y así evitar co-morbilidades y complicaciones. Pienso que es un tema que se debe abordar en todas las familias, tanto tradicionales como no tradicionales, sin importar el nivel socioeconómico.
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ResponderEliminarEl tema de mi articulo es la comparación de una menor incidencia de eventos cardiovasculares en pacientes con colesterol LDL <70mg/dl y valores de LDL de 90-110mg/dl, los criterios de selección eran que en los últimos 3 meses presentaran un accidente cerebro vascular isquémico o un evento isquémico transitorio y evidencia de aterosclerosis, en el estudio recibieron una estatina (atorvastatina), ezetimiba o ambas.
ResponderEliminarEl estudio tuvo un seguimiento de 3 a 5 años y los resultados muestran que los pacientes con colesterol LDL <70mg/dl tuvieron un 25% de menor riesgo de presentar eventos cardiovasculares en tratamiento con estatinas, más especificamente cuando se combina con ezetamiba, sin embargo también se demostró que en los pacientes con colesterol LDL <70mg/dl tuvieron el mismo riesgo de presentar hemorragias intracraneales que en los pacientes con colesterol LDL de 90-100mg/dl.
Entre los eventos adversos, la DM incidental no fue signifcativa para aumentar o disminuir el riesgo de eventos cardiovasculares. Y no se documentó los beneficios de valores de colesterol LDL <50mg/dl.
Este estudio nos indica la importancia de que la población debe mantener un valor de colesterol LDL <70mg/dl para prevenir cualquier tipo de eventos cardiovasculares, considerando que estos son la principal causa de muerte en la población mexicana, sabiendo que la alimentación es un factor muy importante para prevenir aterosclerosis por lo que tenemos que recordarle a los pacientes el beneficio de una dieta balanceada y educándolo respecto a que alimentos podrían integrar y junto con la actividad física correspondiente para cada paciente para lograr las metas, también teniendo en cuenta el tratamiento farmacológico en pacientes que lo requieran y este ensayo nos muestra el nivel de evidencia para la administración de estatinas.
Artículo: Obesity: A Review of Pathogenesis and Management Strategies in Adult.
ResponderEliminarRESUMEN: Se realizaron búsquedas en la revista de obesidad, guía clínica para la obesidad, Pub Med para revisiones y artículos originales relacionados con el manejo de la obesidad. Las palabras clave utilizadas incluyeron obesidad, patogénesis, manejo multidisciplinario y farmacoterapia.
La obesidad es una enfermedad grave y altamente prevalente, asociada con una mayor morbilidad y mortalidad. Se requiere una evaluación médica exhaustiva para identificar pacientes obesos o en riesgo de obesidad o complicaciones relacionadas con la obesidad. El tratamiento debe basarse en una buena atención clínica e intervenciones basadas en evidencia y, debería ser individualizado y multidisciplinario, enfocado en objetivos realistas, mantenimiento de peso y prevención de recuperación de peso. Todos los pacientes deben ser tratados con cambios en el estilo de vida con consideración para farmacoterapia y cirugía bariátrica cuando se esté indicado. Los médicos tienen la responsabilidad de reconocer la obesidad como una puerta de entrada a la enfermedad y ayudar a los pacientes con prevención y tratamiento con adecuados esquemas para la obesidad y sus comorbilidades.
La organización mundial de la salud ha declarado la obesidad como el mayor problema de salud crónico global en adultos, que cada vez se está volviendo un problema más serio que la desnutrición. En 2014, más de 1.900 millones de adultos (mayores de 18 años) tenía sobrepeso. De estos, más de 600 millones eran obesos. 42 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso u obesidad en 2013.
En 2010, el sobrepeso y la obesidad se estima que causaron 3.4 millones de muertes, 4% de años de vida perdidos y 4% de la vida ajustada por discapacidad en años.
La circunferencia de la cintura es una medición indirecta de la adiposidad visceral, que es metabólicamente activo y responsable de secreción de citocinas proinflamatorias que son, en parte, responsable de la patogenia de la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico.
Existen algunos genes implicados en la obesidad, como el gen del receptor beta-3-adrenérgico, receptor activado por proliferador de peroxisoma, genes gamma 2, cromosoma 10p, melanocortina-4 gen receptor y otros polimorfismos genéticos. Múltiples hormonas están involucradas en la regulación y fisiopatología de la obesidad, incluyendo hormonas intestinales, adipocinas y otras. La grelina es un péptido circulante derivado de la hormona del estómago, es la única hormona anorexigénica conocida de acción periférica y es responsable de estimular el apetito.
Según la OMS, la evaluación del estado de riesgo resultante de el sobrepeso o la obesidad se basan en IMC, circunferencia de la cintura y existencia de comorbilidades.
Concluimos que los médicos tienen la responsabilidad de reconocer la obesidad como una enfermedad y ayudar a los pacientes obesos con la prevención y el tratamiento adecuados.
Esta artículo aborda opciones terapéuticas actuales en el tratamiento de la obesidad, centrándose en la patogénesis, cambios en el estilo de vida, medicamentos y cirugía. También se presenta un algoritmo sugerido para el médico, evaluación y manejo de pacientes obesos.
COMENTARIO: Este artículo nos ayuda a entender que la obesidad es una enfermedad metabólica crónica que predispone a las personas a padecer de muchas más enfermedades que afectan su calidad de vida y su funcionalidad. Considero que toda la información que nos brinda el artículo acerca de la obesidad es de suma importancia y sobre todo me gustó que dentro de su contenido nos ayuda a hacer reflexión acerca de la situación y nos promueve a la prevención de la enfermedad, ya que con esto podemos lograr reducir muchos costos sanitarios y, sobre todo, reducir la morbilidad y mortalidad que la obesidad causa en los pacientes. Nos enseña a llevar un buen control de las comorbilidades y lograr mejorar la calidad de vida de los pacientes obesos.
Dietary for intake and metabolic síndrome in adults: A systematic review
ResponderEliminarEl síndrome metabólico (MetS) es un grupo de factores de riesgo cardiovascular coexistentes que incluyen obesidad, dislipidemia, hipertensión y metabolismo de la glucosa alterado. Se estima que el síndrome metabólico afecta aproximadamente al 25% de la población en general. Se ha convertido en uno de los principales problemas médicos y de salud pública en todo el mundo durante las últimas décadas, aparentemente el síndrome metabólico es más frecuente en adultos de 40 años con un riesgo tres veces mayor que el de los adultos de 20 a 39 años. Estudios anteriores han sugerido que las intervenciones de dieta y estilo de vida pueden ser más efectivas para prevenir el desarrollo del MetS que los agentes farmacológicos, de hecho varios estudios han demostrado que las modificaciones en el estilo de vida como el aumento de la actividad física, el cumplimiento de una dieta saludable y la pérdida de peso están asociados con la reversión del síndrome metabólico en general o de cada uno de sus componentes. Se realizó una búsqueda sistemática de literatura hasta marzo del 2019 y se incluyeron 14 estudios observacionales que analizaron la ingesta de grasas en la dieta en adultos con MetS y 16 ensayos clínicos que compararon los efectos de diferentes dietas cuyo principal componente fue el consumo de grasas en el síndrome metabólico. De acuerdo a lo analizado en el estudio se encontró una asociación significativa entre la ingesta de ácidos grasos y el riesgo de MetS, la prevalencia se redujo con una dieta alta en ácidos grasos poliinsaturados n-3 de cadena larga, alta en ácidos grasos monoinsaturados y también disminuyó después del consumo de una dieta con carbohidratos moderadamente restringidos pero con mayor número de calorías vs una dieta con menos calorías pero con alta ingesta de carbohidratos. Los efectos de los ácidos grasos saturados en la dieta estarán influenciados por otros nutrientes específicos, se evidenció que el reemplazo de los ácidos grasos saturados por ácidos grasos monoinsaturados y/o por ácidos grasos poliinsaturados se ha asociado con una menor incidencia de síndrome metabólico. Las recomendaciones dietéticas deben de enfatizar los principales beneficios de la ingesta de ciertos tipos de grasas, el consejo dietético no debe ser evitar el consumo de grasas sino más bien calificar que tipo de grasa es preferible consumir a través de una dieta para así poder lograr un estilo de vida saludable y lograr una regresión de síndrome metabólico.
Comentario:
Me resultaron bastante congruentes las conclusiones debido a los distintos tipos grasas que existen en la dieta y el metabolismo que estas tienen dentro de nuestro organismo, como médicos debemos saber cuales son los tipos de grasas que benefician a los pacientes con síndrome metabólico para realizar recomendaciones adecuadas sobre la dieta a seguir sin olvidar la importancia que tiene la actividad física para que en conjunto se logre una disminución de peso y se mejore la calidad de vida.